
Sardinas en Lata | El pescado azul que mejor envejece
Sardinas en salsa de Teriyaki | Porthos
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Filetes de sardina sin piel y sin espinas | Conservas Ramón Peña
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Sardinas en aceite de oliva | Porthos
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Paté de Sardina | Briosa Gourmet
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Sardinas sin piel y sin espina en Aceite con Limón y albahaca
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Sardinas Millésimées 2018 3/5 pzas | Conservas Paco Lafuente
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Sardinas en aceite de oliva picante con especias | Briosa Gourmet
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Sardinas sin piel y sin espina en tomate | Briosa Gourmet
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Sardinas en aceite vegetal picante | Porthos
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Filetes de sardina en aceite de oliva | Conservas Los Peperetes
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Sardinas Ahumadas sin piel y sin espinas en AOVE | Porthos
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Paté de Sardina Conservas Agromar
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Sardinas en Aceite de Oliva 3/4 piezas Conservas FerroMar
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Sardinas en Lata
El pescado azul que mejor envejece en nuestra colección de sardinas en lata
La sardina es la conserva más universal y, probablemente, la más subestimada. En esta selección de sardinas en lata hemos reunido piezas de la costa gallega y portuguesa, envasadas artesanalmente y sin demora tras la captura. Hay desde la lata de diario a las sardinas de añada, pasando por las versiones sin piel ni espina para quien quiere el sabor sin el trabajo.
Sardina o sardinilla: no es lo mismo
La sardinilla es la sardina joven, de espina imperceptible y carne delicada. La sardina adulta tiene más cuerpo, más grasa y un sabor francamente más intenso: es la que aguanta el tomate, el escabeche o el ahumado sin quedar tapada. Si buscas finura, ve a las sardinillas; si buscas sabor, estás en el sitio correcto.
Las sardinas de añada mejoran con los años
Es el secreto peor guardado de la conserva portuguesa y francesa. Una sardina en buen aceite de oliva sigue evolucionando dentro de la lata: la carne absorbe el aceite poco a poco, se vuelve más untuosa y el sabor se redondea. Por eso existen las millésimées, sardinas con año de cosecha marcado, como las de 2018 que encontrarás aquí. La recomendación tradicional es darles la vuelta cada seis meses para que el aceite impregne por igual.
Elige tu preparación
- En aceite de oliva: la clásica, la que no interfiere. De Porthos, FerroMar o Los Peperetes.
- Sin piel y sin espina: la que convence a quien la sardina le da pereza. En tomate, o con limón y albahaca, de Briosa Gourmet y Ramón Peña.
- Picantes y ahumadas: con guindilla en el aceite, o ahumadas en AOVE, que añade una capa de sabor muy distinta.
- Fuera de lo común: en salsa teriyaki, o las millésimées de añada para quien quiera probar a qué sabe el tiempo.
- Para untar: los patés de sardina, el mismo pescado en formato de tosta rápida.
Antes de servir
Temperatura ambiente, nunca directamente de la nevera: en frío el aceite se espesa y los aromas se cierran. Sobre pan tostado, con un pimiento asado o un tomate al lado. Y el aceite no se tira: lleva meses absorbiendo el sabor del pescado.
Añade tus latas favoritas al carrito y recíbelas en 24-48 horas.

